La Divina Comedia: Infierno (II)

Un nuevo paso que le acerca más a la verdad que librará su alma, un poco más lejos de aquel pasado y sus temores, sin embargo, Dante sigue aferrándose al miedo y a la amargura, no concibe la misericordia ni el propósito celestial.

La cobardía del corazón de Dante, esto es lo primero que podemos observar apenas comenzamos a leer. Es parte de la naturaleza humana, a pesar de todo: Las palabras de Virgilio, el viaje a través de su pasado, el esfuerzo por seguir adelante, etc… Dante sigue turbado en gran manera por lo que pudiera encontrar en este viaje, desconfía de la voluntad celestial para con su vida y se aflige en sobremanera.

Es por eso que Virgilio se apresura a explicar ante la situación, el por qué de su visita al desesperado hombre. Habla acerca de 3 damas celestiales, que se han encargado de cuidar a Dante y velar por él ante el resto de la corte celestial. El guía reitera las palabras que antes había dicho al poeta acerca de la divinidad de su misión. Le infunde valor contándole que todo lo sucedido es por voluntad divina y que ante tal circunstancia, él no debería de tener temor alguno en su ser.

Dante, asombrado por la elocuencia y magna sabiduría del antiguo griego, aleja de su corazón todo temor que había invadido su ser hasta ese momento.

Es interesante ver a lo largo de este canto, como a pesar de la divinidad de la misión de Virgilio ante Dante, él italiano se encuentra desconfiado y renuente a aceptar la voluntad de Dios para con su vida. ¿Por qué tal desconfianza? Quizá sea debido a lo que ya se había comentado con anterioridad en el Canto I con respecto al hecho del desacato de Dante a ciertos mandatos divinos, puede ser que por ello es difícil concebir a un Dios que a pesar de todo, quiere mostrarte la verdad para aliviar el peso sobre tus hombros.

También es muy interesante analizar el personaje de Beatriz, una de las 3 damas celestiales. Dante le describe de una manera impresionante, resaltando en gran manera las virtudes de la doncella, y el por qué de esto se muestra un poco adelante. La virgen avisa a Beatriz acerca de los problemas que tiene aquella persona que la amo tanto en alguna ocasión (Dante) cuando este apenas ha salido del espeso bosque, a su vez, Beatriz rápidamente busca a Virgilio para que este ayude dentro de lo posible a superar las pruebas presentadas al escritor.

La elevación a Beatriz a este estado corresponde a la visión de Dante de aquella mujer a la que amó en alguna ocasión. Pudiera ser en su vida o simplemente en su mente, pero las cualidades de esta divina mujer corresponden en su totalidad a un amor platónico.

Se le describe justa, compasiva, misericordiosa, empática, llena de virtudes en su pensar y en su actuar. También es importante hacer notar su no mencionada santidad la cual se puede apreciar cuando se lo expresa a Virgilio, pues para ella, todas las cosas han pasado y se encuentra en un estado superior donde las vanalidades y los vicios ya no le son dificultad alguna, no cede ante las tentaciones, ni le son atractivas.

El canto termina con un Dante nuevo, infundido de ánimos y confiado en que gracias a las damas de la corte celestial y a la voluntad divina, su viaje será provechoso. Virgilio sigue sosteniendo e infundiendo aliento al viajero.

Abandonad la esperanza…

Anuncios

Acerca de José Luis

Pseudo-músico, geek por naturaleza y escritor por vocación...
Esta entrada fue publicada en Literatura y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s